La abogada Alejandra García, graduada en la Universidad de Buenos Aires, con más de 30 años de trayectoria profesional y actual coordinadora Legal y Técnica de la institución, se impuso en las elecciones del Colegio de la Abogacía de CABA con el 47 por ciento de los votos al frente de la lista Unidad en Defensa de la Abogacía.
García será la encargada de darle continuidad a la gestión iniciada hace cuatro años por Ricardo Gil Lavedra, en un escenario marcado por una participación electoral en alza. Durante las dos jornadas de votación desarrolladas en la sede central de la avenida Corrientes 1441, sufragaron 16.554 abogados y abogadas, unos 3.000 más que en los comicios de 2024.
El actual presidente celebró el resultado y destacó la concurrencia: “La enorme participación de los matriculados y matriculadas. En momentos en los que la participación se retacea, han venido masivamente a apoyar este rumbo de gestión”. Y agregó: “La contundencia del triunfo revela que la abogacía está dispuesta a tener un Colegio público serio, respetuoso, que defienda las incumbencias, los honorarios y también la independencia judicial y las garantías del Estado de derecho”.
El Colegio se ordenó y modernizó dijo la ganadora
En diálogo con la prensa, la presidenta electa interpretó el resultado como un respaldo a la actual conducción. “Refleja el reconocimiento a un trabajo sostenido durante estos cuatro años junto a Ricardo Gil Lavedra. Un Colegio que se ordenó, modernizó y volvió a estar presente cada vez que se intentó afectar nuestro ejercicio profesional”, sostuvo.
“Ese es el camino que los abogados y abogadas hoy validan. Y es también la confirmación de una convicción: el ejercicio de la abogacía no es individual”, añadió, ante la mirada del ex camarista que integró el tribunal que juzgó a las juntas militares.
De cara a su gestión, García prometió “seguir adelante con un Colegio que interviene cuando están en juego nuestras incumbencias, sostiene la defensa de nuestros honorarios y asume su responsabilidad institucional frente a las condiciones en las que ejercemos la profesión”.
Consultada sobre el hecho de convertirse en la primera mujer en presidir la institución, subrayó: “Quiero asumirlo con la conciencia de que no es un mérito individual. También es resultado de una forma de conducir que llevó adelante Ricardo Gil Lavedra, que abrió espacios y nos trató como iguales. Y es, además, parte de un camino que muchas mujeres fueron construyendo antes, y al que me honra dar continuidad”.





