El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional 29 de la ciudad de Buenos Aires condenó a una mujer a un mes de prisión de ejecución condicional por haber intentado sustraer mercadería de un supermercado en el barrio de Villa Ortúzar.
La sentencia fue dictada por el juez Juan María Ramos Padilla en el marco de un juicio abreviado por un hecho ocurrido en mayo de 2024 en un local de la cadena Vital, ubicado sobre la calle Tronador al 400.
El magistrado dio por probado que la acusada junto a otra mujer “intentaron apoderarse ilegítimamente” de diversos productos, que ocultaron entre sus ropas luego de recorrer las góndolas del comercio. Ese tipo de mercadería no tenía como objetivo cubrir “necesidades básicas”, advirtió.
Chocolates, grappa y perfumes
La mercadería que habían escondido, valuada en $137.660 pesos, incluía: cuatro chocolates, marca Cofler Block; cuatro baños de repostería Águila; dos petacas de grappa Mariposa con miel; un pote de relleno untable Bon o Bon, ocho botellas de tratamiento capilar y dos perfumes marca Ciel.
Según se reconstruyó en la sentencia, las imputadas colocaron parte de los productos en un carrito, pero ocultaron el resto “debajo de sus ropas” y, al pasar por caja, pagaron únicamente algunos artículos de bajo valor antes de intentar retirarse del local.
El accionar fue detectado por el personal de seguridad a través de las cámaras. Tras ser interceptadas, ambas fueron llevadas a una oficina interna donde “extrajeron de entre sus ropas la totalidad de la mercadería” que no había sido abonada.
Necesidades básicas
En su análisis, el juez sostuvo que el hecho quedó acreditado con el grado de certeza requerido y remarcó que existió una maniobra planificada.
En ese sentido, valoró como agravante “el valor económico de los elementos sustraídos” y que las acusadas “estratégicamente guardaron en las mochilas los elementos que pretendían sustraer en un punto ciego de las cámaras”.
También subrayó un aspecto particular del caso: el hurto “no tuvo lugar con el propósito de cubrir necesidades básicas”.
No obstante, el magistrado consideró circunstancias atenuantes, como la situación personal de la imputada, quien es madre de cuatro hijos menores y no tenía antecedentes penales.
Finalmente, Ramos Padilla resolvió condenarla como coautora del delito de hurto simple en grado de tentativa a la pena de un mes de prisión en suspenso y el pago de los gastos del proceso judicial.
