Un juez federal de Paso de los Libres hizo lugar a una medida cautelar y ordenó a una empresa de medicina prepaga garantizar la cobertura integral de un trasplante de córnea.
El mismo deberá realizarse en el Centro de Ojos elegido por el paciente, donde se trata desde hace más de una década.
El caso fue resuelto por el juez federal Gustavo Fresneda, quien entendió que la negativa de la prepaga, basada en que el establecimiento elegido no integra su cartilla para prestaciones de alta complejidad, no resulta suficiente cuando existe una indicación médica concreta y una larga historia clínica con el mismo equipo profesional.
Según el expediente, el afiliado padece queratocono bilateral avanzado. Ya había sido sometido a un trasplante de córnea en un ojo en 2016 y a una cirugía de cataratas en 2017.
Actualmente presenta una agudeza visual de apenas 1/10 en el ojo izquierdo, por lo que su médico indicó un nuevo trasplante para preservar la visión.
En la resolución, el magistrado destacó especialmente el valor de la continuidad del tratamiento.
“La continuidad asistencial constituye un principio rector del sistema de protección del derecho a la salud”, sostuvo.
El juez concluyó que la documentación incorporada al expediente demuestra que la negativa de OSDE aparece sustentada “en razones de organización prestacional que, de momento, no evidencian entidad suficiente para desplazar la indicación médica específica ni el principio de continuidad asistencial”.
El riesgo de perder la visión
Al analizar el peligro en la demora, el magistrado sostuvo que esperar el resultado del juicio podría tener consecuencias irreversibles.
La demora en acceder a la cirugía “aparece objetivamente apta para incrementar el riesgo de progresión del cuadro oftalmológico y de consolidación de secuelas visuales de carácter irreversible”
También rechazó uno de los argumentos de OSDE, que había señalado que el paciente no tenía una fecha programada para la operación.
Para el juez, exigir un turno previo sería imponer “una carga de imposible o extremadamente difícil cumplimiento”. Sostuvo que la programación de una cirugía de esta complejidad depende precisamente de que la cobertura esté autorizada y exista disponibilidad del tejido corneal.
Intervención de alto costo
La resolución además destaca que la intervención tiene un costo cercano a 29,7 millones de pesos. Ese monto evidencia la imposibilidad material del paciente de afrontar el tratamiento por sus propios medios.
Finalmente, el juez ordenó a OSDE que, dentro de las 72 horas, garantice el 100% de cobertura de la cirugía.
