El Juzgado Federal de Garantías de Rafaela condenó a dos ciudadanos de nacionalidad boliviana a la pena de 4 años de prisión por el transporte de más de un kilo de cocaína cada uno, bajo la modalidad de ingesta de cápsulas.

Los imputados habían sido detenidos el 2 de diciembre de 2025, cuando viajaban como pasajeros en un micro de larga distancia procedente del norte del país que fue interceptado por Gendarmería Nacional en la ciudad santafesina de Ceres.

La sentencia, que además rechazó un pedido de expulsión anticipada de los condenados a su país de origen, se dictó tras la homologación de los acuerdos plenos —uno por cada imputado— presentados por la Unidad Fiscal Descentralizada Rafaela, con la intervención de su titular, el fiscal federal Jorge Gustavo Onel, y del fiscal federal coadyuvante Federico Grimm.

Durante una audiencia realizada el viernes pasado ante el juez federal de Garantías Aurelio Cuello Murúa, fueron condenados dos hombres de 27 años y 28 años, como coautores del delito de transporte de estupefacientes, previsto en el artículo 5°, inciso c. de la Ley 23.737.

Ambos imputados y sus defensas prestaron conformidad con los hechos atribuidos, la calificación legal y la pena acordada.

Rechazo al pedido de la expulsión anticipada

Durante la audiencia, la defensa solicitó la expulsión inmediata de ambos condenados hacia Bolivia por razones humanitarias y de vulnerabilidad, sin esperar el cumplimiento del plazo previsto en el artículo 64 de la Ley de Migraciones.

El fiscal Onel se opuso al planteo y sostuvo que no se cumplían los requisitos de la Ley 25.871 de Migraciones.

Argumentó que acceder a una expulsión inmediata tras pocos meses de detención, implicaría un “mensaje negativo” desvirtuando la finalidad de la pena en la represión de delitos graves como el narcotráfico.

Tras escuchar a las partes, el juez hizo lugar a la oposición fiscal y rechazó el pedido de la defensa por considerar que existía un impedimento procesal para resolverlo en esa instancia.

El hecho ocurrió el 2 de diciembre de 2025, cuando personal de la Sección Seguridad Vial Ceres de Gendarmería Nacional interceptó un micro de pasajeros a la altura del kilómetro 387 de la ruta nacional 34, que había partido desde la ciudad de San Ramón de la Nueva Orán, provincia de Salta, con destino final a un tour de compras en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

El can detector “Sasha”

Durante la inspección exterior de la unidad, no se produjo ninguna alerta, pero cuando el can detector “Sasha” subió al micro, se produjo una marcación positiva, primero del bolso perteneciente a uno de los imputados y luego de una de las manos del otro.

El procedimiento fue trasladado a la base operativa de la fuerza, donde los pasajeros manifestaron malestar físico y admitieron que transportaban estupefacientes mediante la ingesta de cápsulas, según publicó el sitio oficial fiscales.

Ante la gravedad de la situación, GNA informó lo sucedido a la Sede Fiscal Descentralizada Rafaela, que ordenó el inmediato traslado e internación de los involucrados al Hospital de Ceres, donde los estudios radiográficos confirmaron la presencia de cuerpos extraños compatibles con cápsulas en sus organismos.

Finalmente, expulsaron un total de 185 cápsulas de cocaína: 93 envoltorios con 1.239 gramos extraídos de uno de ellos y 92 envoltorios con 1.212,3 gramos correspondientes a otro.

Según expuso la fiscalía al momento de la audiencia de formalización de la investigación, esa cantidad habría permitido obtener más de 20 mil dosis.

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